Las habilidades sociales son un elemento básico de la vida de cualquier persona. Desde que somos pequeños se nos enseña con diversas actividades socioemocionales en nuestros primeros años de vida y dinámicas para niños de primaria a comunicarnos y trabajar con los demás. Cuando eramos pequeños debíamos hablar e intercambiar información y juegos con otros niños de la clase, al crecer se nos enseña la importancia del trabajo en grupo… Queramos o no queramos, las habilidades sociales son una parte fundamental de la vida de cualquier ser humano.

Sin embargo, a pesar de que nos estén instruyendo desde que somos pequeños a través de actividades socioemocionales para preescolar, para muchas personas sigue siendo una asignatura pendiente. Y en tusactividades.com no podemos dejar que eso ocurra.

Toma nota de estas sencillas 5 actividades porque van a cambiar tu manera de ver y entender las relaciones sociales desde hoy. ¿Estás preparado?

1 – El juego de la escucha

Siempre decimos aquello de que no entendemos a los demás; sin embargo, ¿alguna vez hemos intentando entenderlos? Y con entender me refiero a escuchar y ponernos en su lugar. Por lo general, tenemos tanto que decir y tanto que hacer que nunca somos capaces de pararnos y dedicar el tiempo y atención necesarias para generar una escucha real.

Así que hoy no venimos a decirte que lo hagas de manera directa, sino a que tú y tus pequeños lo practiquéis mediante un juego. Dicha actividad socioemocional consistirá en escuchar a la otra persona por turnos, primero habla uno y el interlocutor escucha, y después se intercambian los roles. Una vez que la intervención a terminado, la persona que escucha debe explicar qué ha dicho el otro.

De cualquier manera, si quieres aprender más sobre cómo escuchar a los demás te dejamos un artículo de la revista Forbes:

2 – Abrazos y música

A través de las noticias y nuestro entorno se nos enseña que las personas son malas por naturaleza y que no debemos fiarnos de ellas. Por ello, siempre vamos por la sociedad con una actitud reticente a las relaciones sociales, y esto hace que nos cerremos y que incluso nos de pavor conocer a gente nueva.

Se nos ha dicho siempre que no hablemos con desconocidos; pero, si no hablamos con desconocidos, ¿cómo vamos a conocer a gente nueva? Para solucionar estas dudas tenemos este fantástico juego.

Junto a un grupo de personas haced sonad una música y, en el momento que esta acabe, debéis abrazar a la otra persona. No abrazos sin contacto, no abrazos por abrazas, sino abrazos con sentimiento. Piensa en ese abrazo como si fuese el último que le das a esa persona en tu vida. De esta manera verás como todo se intensifica.

Si no sabes qué música utilizar, nosotros te dejamos nuestra playlist recomendada:

3 – El encuentro casual

Para esta actividad también necesitaremos música. Con un grupo de personas, haremos sonar la música y cuando esta pare intercambiaremos una cosa que nos guste con la persona que tenemos al lado.

No es más que decirle a esa persona qué es lo que más te gusta y por qué. En tu mano está si quieres contarle cómo vives ese gusto, qué cosas haces para disfrutar de esa pasión, etc. Gracias a este maravilloso ejercicio descubrimos que tenemos mucho más en común con otras personas de lo que jamás podíamos imaginar.

4 – El árbol

Siempre que se habla de trabajo en equipo hay alguien capaz de menospreciar el poder y la eficacia que tiene en nuestra vida. Para combatir esa creencia necesitaremos una semilla o un cachorrito de algún animal.

La actividad consiste en que, todo el mundo que conforme el grupo cuide, alimente y quiera a la pequeña cría o semilla que pretendemos hacer crecer. De este modo vemos como un grupo de personas puede llegar a crecer una vida, ¿hay algo más bonito que eso?
A continuación te dejamos un post sobre las plantas más fáciles de crecer en casa, para que no haya excusa alguna:

5 – Este es mi colega

Con esta actividad descubriremos como cualquier persona puede adentrarse y congeniar con cualquier grupo, algo que suele afectarnos mucho en nuestra vida diaria, sobre todo si tenemos que cambiar de ciudad o trabajo.

Para ello cada integrante del juego llevará a un amigo o amiga. Cada persona presentará a esta otra al grupo, haciendo de tu amigo un amigo del grupo, junto a algo que le haga especial. De esta manera todos sabréis algo de las otras personas y seguro que hay algo que os llama la atención o de lo que queréis saber más y os animará a hablar.

También puede ser recomendable en este ejercicio contar con un moderador que se dedique a «romper el hielo» entre las personas si la conversación no surge o nadie se atreve a hablar con otra.

Confiamos en que estas sencillas y divertidas actividades que te hemos proporcionado te ayuden a potenciar esas conductas que son tan importantes para relacionarlos con los demás en nuestra vida diaria. Recuerda que las habilidades sociales son imprescindibles. ¡No las descuides!

Y si quieres aprender más sobre actividades para trabajar tus habilidades sociales, te dejamos con nuestra web de confianza:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *